viernes, 24 de junio de 2011

134.- Playa de Berria y Ría del Boo (Cantabria)


134.1.- Playa de Berria (Cantabria).

La Playa de Berria es la puerta a un gran secreto. Pero tiene suficiente valor en si misma para salir en el blog. Playa no muy extensa en cuanto a longitud, aunque si con gran profundidad, muy característica de las del norte. Ambos extremos quedan delimitados por sendos peñascos rocosos, cubiertos de abundante vegetación. El que la cierra por el oeste es el lugar desde donde se realizó la secuencia de imágenes de esta entrada. Un macizo rocoso que se adentra en el mar que recibe el nombre de Monte Brusco. Existen algunos hoteles en la carretera que bordea la playa, pero el desarrollo hostelero y urbanístico no es muy acusado. La zona tienen pocas infraestructuras de ocio. Quizás eso le reste atractivo para mucha gente.

Al frente, al otro extremo de la playa, se sitúa el Monte Buciero, al pie del cual puede verse si se busca un poquito la Cantera del Sorbal, que fue el motivo de la entrada anterior del blog. La localidad de la derecha de la imagen es Argoños. Como último dato, decir que las construcciones grandes del fondo situadas al pie del monte conforman el Penal del Dueso.



134.2.- Franja de dunas fósiles de la Playa de Berria (Cantabria).

La imagen muestra algo de incalculable valor ecológico, el sistema de dunas fósiles de la Playa de Berria. Cuanto más complicada es la subsistencia en un lugar, mayor será el grado de especialización de las especies que lo consigan. La vegetación que cubre las dunas costeras está altamente especializada. Si a eso unimos el que en la mayor parte del litoral español los sistemas dunares han sido maltratados cuando no eliminados, llegamos a una explicación de por que las dunas de Berria, junto con las del resto de las playas del entorno, tienen un enorme interés ecológico. Desde un estadio inicial sin sistemas dunares, las fases de colonización por la vegetación del ecosistema serían las siguientes: 1) Dunas primarias o embrionarias; 2) Dunas  secundarias o semifijas; 3) Dunas terciarias o fijas; y 4) Dunas fósiles. A medida que se incrementa el desarrollo del ecosistema la diversidad en especies aumenta, el sustrato es más fijo y la estabilidad de las comunidades vegetales aumenta. En otras palabras, las dunas fósiles son las de mayor calidad ecológica, con el sustrato completamente fijado y con una gran biodiversidad. Lo que vemos en la imagen es realmente relevante. Vale que entorpece el disfrute de la playa, pero su eliminación no se justifica en modo alguno.



134.3.- Ría del Boo vista desde el Monte del Brusco (Cantabria).

El pueblo situado junto a la playa es Argoños. Algo desdibujado por las casas particulares venidos de fuera, algunos chalets de lujo, y por los hoteles y bungalows. En la parte trasera de las dunas, en la zona más desarrollada, crecen algunos tarajes (Tamarix sp.) de considerable tamaño. Se trata de un arbusto, típico de las riberas de los ríos en zonas áridas, pero que aquí, probablemente por su gran longevidad, alcanzan el tamaño de pequeños arbolillos. Al fondo vemos de nuevo la Marisma de Santonia, concretamente la Ría del Boo.



134.4.- Playa de Berria (Cantabria).

Dormí esos dos días en una de las construcciones que pueden verse en la esquina derecha, al pie del monte. Se trataba del un conjunto de bungallows, a precio razonable. Sin muchas comodidades. Dos veces me he alojado al menos en ellos. Quizás el tema más complicado fuese el de los insectos. Arañas de gran tamaño campaban por sus respetos por la zona.



134.5.- Argoños (Cantabria).

Contaré el secreto. No creo que nadie haya llegado en su lectora hasta aquí. Así que lo más probable es que quede a salvo. Al otro lado del Monte del Brusco se sitúa la playa más maravillosa que conozco, casi privada, en estado salvaje. El acceso es muy difícil. Una posibilidad es atravesar el propio monte, siguiendo una ruta trazada para los excursionistas y amantes del treeking. No es una caminata excesivamente exigente, pero muy poca gente haría ese recorrido todos los días para bañarse en el mar o tomar el sol teniendo más a mano la Playa de Berria, a cuya cabecera se puede acceder en coche. No hay edificaciones. Eso quiere decir que no hay restaurantes, tiendas, lugares de ocio. De hecho la playa está aprisionada entre el mar y una montaña, de la que El Brusco no sería más que un saliente en su extremo oriental, completamente aislada de su entorno. Así, si se mira hacia el norte se ve el mar y si se mira hacia el sur el bosque denso cantábrico que cubre la ladera de la montaña mencionada. El otro acceso se sitúa en el otro extremo de la playa, en la localidad de Helgueras. Una población a  la que puede accederse en coche siguiendo carreteras bastante tortuosas, pero orientada más al turismo ecológico ligado a las marismas que a la playa. ésta es de una belleza que a mi me dejó sin respiración cuando la visité por primera y única vez. en este segundo viaje a Berria no tuve tiempo para visitarla. Algún día volveré. Ojalá acompañado por alguien que comparta mi fascinación por ella.



134.1/5.- Playa de Berria y Ría del Boo (Cantabria).


Si lo que veis no os parece bello, no os conmueve, es que tenéis el corazón de roca. Viendo la imagen me doy cuenta de que soy un privilegiado por los sitios que he conocido. Sin necesidad de ir al extranjero. De ahora en adelante trataré de prodigarme en panorámicas. Ya se que las cámaras modernas las hacen de forma automática. Pero este sistema me gusta, compartimentalizar la imagen antes de ofrecerla completa. es agotador, pero el resultado hace que te sientas satisfecho contigo mismo. Lo cual, al menos a mi, no ocurre a menudo.

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