miércoles, 27 de octubre de 2010

54.- Río Guadalquivir aguas abajo de Córdoba



54.- Río Guadalquivir aguas abajo de Córdoba

La fragilidad de la memoria. Ya no me acuerdo de los detalles de este viaje. Del sitio sí. Por un salual he estado en este mismo meandro del río en tres ocasiones para tres asuntos distintos. ¿De que iba esto? Ya me acuerdo. De construir un nuevo acceso al aeropuerto. En este tramo del Guadalquivir iban a construir un puente de diseño. Era la época en que las ciudades se peleaban por contratar los arquitectos más afamados y en darle toques arquitectónicos fashion a su acabado. En puente se iba a llamar Ibbâs Ibn Firmâs, tal cual lo escribo, con signos de puntuación exóticos incluidos. Aicha me contaba un día desternillándose de risa que le había dicho un andaluz, muy ofendido por no advertir en mi amiga el suficiente crédito a sus palabras, que él era incluso más árabe que ella por el pasado de su tierra. Se conoce que ignoraba que en Al-Andalus, que abarcaba dos tercios de España, lo que había sobre todo era moros no musulmanes de raza árabe, y que cuando se reconquistó Andalucía se echó a patadas a todos los que no se pudo de entre los que no quisieron bautizarse, rumbo a África, o a Aragón y Valencia en todo caso, donde tampoco duraron mucho. La Catedral de Sevilla, una de las más mastodónticas de Europa, no se si la tercera en este ranking en particular, se edificó entre otras cosas para amedrentar a los infieles que no querían ni emigrar ni convertirse al cristianismo. "Hagamos una Iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos", dijeron los canónimos, y alzaron un edificio que podía ser visto desde cualquier punto de la urbe, para que los infieles se sintieran vigilados por Dios allí donde estuvieren. Ahora se les pone a los hitos urbanos nombres que ni siquiera sabemos pronunciar por que la herencia real parece poca para distinguirnos del vecino. Como gemelos que quieren vestirse diferente para no ser confundidos.

En esta zona las aguas del río se enturbian. Es lógico pensar que justo tras el paso de la ciudad sea cuando la calidad sea menor. Pero las aguas parecen también arrastrar maeriales de su lecho, cieno y tierra. La estructura que atraviesa el río es un pequeño represamiento para reconducir la corriente hacia la izquierda del cauce. Por que esa construcción medio en ruínas es un molino en trance de ser declarado Bien de Interés Cultural. Molino y azuda de Casillas, es como dicen mis apuntes que se llaman. Azud es simplemente una presa. El por que se le da nombre femenino en este caso ya se escapa de mis conocimientos.

La imagen está captada desde el Cerro del Cañuelo Alto, junto a la Carretera CV-234 el 20 de bril de 2004. Imagino que a estas alturas el puente ya habrá asentado sus reales sobre el paisaje. Creo que fue en este viaje en el que me devoré un bocata para comer mientras veía deslizarse el agua mansamente ladera abajo.

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